Armando Morcillo

Tous les autres sont coupables, sauf moi.


Si el paro del 20-N y las gentes del campo dando un toque rústico a la capital al día siguiente sirven para que los profesionales del agro se unan en sus reivindicaciones y el urbanita perciba la importancia de un sector que incluye agricultura, ganadería, pesca y sector forestal, bienvenido sea. Porque de poco más servirá.

El sector primario es un sector estratégico para cualquier sociedad, no por ser obvias se deben omitir las razones: suministra alimentos en fresco (tan necesarios para que el mantra «salud y vida sana» tenga realmente algún sentido); proporciona las materias primas a la industria alimentaria (incluso es posible que el actimel necesite algo de este sector); contribuye decisivamente a la conservación del medio; y es una poderosa arma política (o ¿porque Rusia, por ejemplo, ha decidido que su plan estratégico a medio plazo incluya como actuaciones preferentes el Sector Primario y la modernización de sus fuerzas armadas?).

El sector ha estallado porque en los últimos cinco años la renta real agraria ha descendido un 26% de media  y se han destruido 124.000 empleos según datos del ministerio; se ha producido un incremento de los costes de producción agraria de un 34,3% y el descenso de precios en origen en el último año está haciendo la situación insostenible para el productor. Los cálculos que ha presentado COAG son estupefacientes: Del campo a la mesa, un producto agrario ha multiplicado su precio en seis veces, y del campo a la mesa un producto cárnico lo ha multiplicado más de tres veces. El siguiente gráfico (extraído del Documento Reivindicativo preparado por los convocantes) habla por sí mismo: mientras el precio de alimentos y bebidas (línea roja) no ha parado de aumentar de manera exponencial, el precio recibido por el productor en origen (línea azul) lo ha hecho de manera intermitente y a mucho menor ritmo.  Para colmo la bajada de precios de último año ha sido absorbida completamente en origen lo que no ha hecho más que aumentar la brecha.

Evolucion IPC Alimentario

La gran distribución es el principal responsable de esta situación:

Todo apunta hacia una agricultura sin campesinos, en manos de la gran agroindustria y ahora –como una punta de lanza– las grandes cadenas de distribución. Sin la regularización de los mercados y disminuyendo las ayudas a la agricultura familiar –estas son las pautas europeas–, sólo sobreviven los más grandes, los más fuertes. En este caso las grandes cadenas de distribución que ya se han apoderado del 80% de todas las compras que se realizan, provocando el cierre de los pequeños comercios a un ritmo de 11 establecimientos diarios. Con tan absoluto control, los supermercadísimos se permiten el lujo de presionar a la agroindustria –si hace falta saliendo a las estanterías con marcas blancas– para obtener precios más bajos, que esta traslada hacia los productores y productoras con los resultados que ya hemos visto.
Gustavo Duch. La ruina del campo.

Aunque no el único.

Es urgente hacer autocrítica, ¿cómo se ha llegado a esta situación? Cuando era niño recuerdo a mi padre hablando de cuando la cebada se vendía a 20 pesetas y el kilo de almendras a 20 duros. Cuando ya era grande la cebá y la almendra no habían variado sustancialmente su precio en origen.  O sea, el problema no es de hoy pero, ¿que se ha hecho en muchos casos aparte de autocompadecerse; postergar eternamente la adaptación a los nuevos tiempos; dejar en manos de trileros en Sevilla, Madrid o Bruselas nuestro futuro; o, simplemente huir?

Mención aparte merecen los paniaguados de CC.OO. que basan su negativa a apoyar las manifestaciones en que

ES UN PARO PATRONAL, ya que son los empresarios los que realizarán la parada y no los trabajadores del campo que, además esos días probablemente se quedarán sin cobrarlos, imputando un coste a las arcas públicas través del subsidio o renta agraria que tendrían que percibir los eventuales con ese derecho y otros trabajadores y trabajadoras simplemente no cobraran el salario.

cuando a nadie se le escapa que no es otra cosa que un pago al gobierno. Sarna con gusto dicen que no pica.

Ablentando - Aventando
Foto Andrés O. Iruela

Suena Andalucía, de El Turronero

11 respuestas to “El campo agoniza (nada nuevo bajo el sol)”

  1. De acuerdo con tu articulo pero los consumidores no ayudamos en nada, lo único que preocupa en general cuando vamos a comprar es que este muy barato y nos importa un bledo el como se ha llegado al precio. Los Hiper con sus marcas blancas se estan cargando el mercado, y deberíamos tener en cuenta a la hora de comprar la politica que estan siguiendo los Distribuidores o Hipermercados con los agricultores / ganaderos y Fabricantes y observar quienes inflan los precios sin hacer nada más que cogerlos con una mano y soltarlos con la otra, eso si con el beneplacito del Gobierno.
    No a los Hiper y marcas blancas.

    Manuel Lopez

  2. Manuel López,

    Entiendo tu postura y no te falta razón, pero los consumidores siempre van a “maximizar la utilidad” y a igualdad de condiciones siempre comprarán el producto más barato. Así que no nos queda otra que buscar la solución por otro camino, como puede ser acortando el canal para poner el producto en manos del consumidor incrementando lo menos posible el precio.

    Y no comprando marcas blancas, claro.

    Gracias por tu comentario y bienvenido.

    Armando Morcillo

  3. El Campo se arruina, DERC.

    A estas alturas todos somos conscientes de que las ayudas y las subvenciones distorsionan los precios y la asignación racional de los recursos en un mercado de competencia perfecta, de que si protegemos demasiado a nuestra agricultura desamparamos a los países del tercer mundo exportadores de estos productos, de que las explotaciones agrarias se tienen que especializar y modernizar; pero en nuestra agricultura una gran parte de la comercialización está en manos de unos pocos (mayoristas y grandes superficies) que imponen sus reglas de contratación. En este oligopsonio los precios se establecen de forma inversa: los compradores imponen el precio al que desean adquirir los productos y cada uno que participa en la cadena de distribución va descontando su margen de beneficio, así que al último eslabón (el agricultor) solamente le quedan las migajas. Los agricultores se quejan del olvido de los dirigentes políticos, de su situación de desventaja en comparación con los sectores que han recibido ayudas (bancario, automóvil, energético) dado su poder de negociación, y se han dado cuenta que el único camino que les queda es la movilización para hacerse oír. Aunque solamente representen un 3,91% de la población ocupada, suministran la mayor parte de nuestros alimentos y de las materias primas para la industria agroalimentaria (12% o más del PIB).

    Armando Morcillo

  4. Te paso el link a la columna de Gistau de ayer sobre el tema. Al leerla pensé en lo que hemos comentado alguna vez sobre la situación de los agricultores. Saludos

    http://www.elmundo.es/opinion/columnas/david-gistau/2009/11/21205757.html

    Gerard

  5. Gerard,

    jeje…

    No es que se hayan puesto a encender cirios. Pero sí a comprar lotería. La cola que había delante del puesto lotero de la plaza de la Independencia, minutos antes de que arrancara la manifestación, donde aguardaban compradores con la banderita de Asaja, recordaba a las apreturas delante de las barcas de salvamento durante un naufragio.

    Ea.

    Armando Morcillo

  6. Teneis razón y es una verguenza por lo que estan pasando agricultores y ganaderos, tendríamos que ser capaces de que los productos llegasen a nosotros los consumidores directamente o casi desde los productores, eliminando un montón de chupones que hay en el camino que no hacen sino forrarse incrementando precios sin aportar nada de valor al producto. Señores, nuevos canales de distribución utilizando internet, telefono, lo que sea, para escarmentar a los Hiper que son parte importante del problema. Por supuesto no compro marcas blancas.

    Consuelo

  7. Consuelo,

    Ea.

    ¡A moverse!

    Armando Morcillo

  8. JPQ,

    Los agricultores han puesto en el grito en el cielo. Pero nadie los escucha.

    Casi.

    Armando Morcillo

  9. A propósito de los sindicatos mayoritarios, El Agricultor en Peligro de Extinción:

    Así pues de los 400.000 que a mi me interesan probablemente el 90% de ellos estén en el Régimen de la Seguridad Social Agraria, como autónomos. Quizá su pensión sea una patata, y no tengan a nadie trabajando a su cuenta, simplemente porque no pueden pagarle, no porque no quisieran.

    Y ejemplos de asalariados ganando igual o más que su propio empleador, en el campo ahora mismo debe de haber miles. Y efectivamente, si el empleador va a poder vivir, subsistir, despidiendo a sus empleados, no dudará en hacerlo, pero desde luego no va a tocar sus derechos laborales, por la cuenta que le trae…

    Armando Morcillo

  10. Precisamente es en este campo donde más presión pueden hacer los consumidores y donde más pueden afectar con sus decisiones de compra. En esa línea resulta encomiable la iniciativa de algunos cooperativistas de Baza de montar su propia frutería para dar salida a parte de sus productos, es poco, cierto, pero es algo.
    Pero esta relación entre precio de producción y precio final al consumidor no es exclusiva del mundo del campo, quizás sea más alarmante por el hecho de que un kilo de tomates necesitan poca transformación de la mata a la tienda, no como un kilo de estaño u otra materia prima.
    En todo caso creo que deberíamos ir viendo las barbas de California y poner las propias a remojo porque la situación no pinta nada bien, la actual situación económica me temo que sea la puntilla final. Yo, por mi parte, solo espero que Monsanto no saque una variedad de cochinos ibéricos con copyright.

    Jose

  11. Jose,

    Yo por los consumidores, así en basto, no doy un chavo. La cosa tiene que venir del lado de la oferta.

    Los cochinos tienen unos andares que no les van en demasía a los gringofarmers. Por ahora podemos respirar.

    Armando Morcillo

Deja tu respuesta