Si algo puede traer de bueno esta crisis (yo también estoy hasta los mismísimos pero tenemos que entendernos de alguna manera) es, aparte de ponernos en nuestro sitio, el necesario desprestigio de la actual clase política dominante y del fraudulento sistema político.
Razones para el optimismo no han de faltarnos, ¡quién iba a pensar, hace tan sólo unos años!, que los propios cómplices del engaño (que no son otros que los medios de (in)comunicación -JPQuiñonero®-) iban a empezar a renegar del cambalache que ellos mismos han contribuido a legitimar. Son tiempos difíciles para todos, mariquita el último.
Algunos ejemplos para la esperanza.
El Confidencial ha hecho bandera de su oposición al poder actual salpimentándolo todo con algunas firmas que aparentan independencia, lo que le permite ser, a ellos sí, un caso de éxito entre los medios digitales, el otro es LibertadDigital pero sigue estando mal visto referenciarlos fuera de su círculo de incondicionales. Estoy deseando verlos torear en plazas de segunda, a ver en lo que quedan.
En ABC hay algunas plumas aparentemente convencidas:
Entramos en la democracia tarde -cuando ya se disolvía en todo el continente- y por la puerta falsa. Llamar democrática a la Constitución de 1978 era un exceso de euforia. Comprensible. Llamar democrático a lo que ha venido luego, es, sin más, una locura. Salimos de la dictadura; lo cual fue estupendo. Entramos en un régimen de partidos; lo cual no lo fue tanto. Nos resignamos. Al fin es perdonable, viniendo de donde veníamos. Pero hemos llegado al límite. Nada de lo que define una democracia funciona aquí.
Gabirel Albiac, Si a esto llaman democracia.
Ese es el fracaso de nuestra democracia que ya exige una revisión, incluso constitucional, que permita una mayor responsabilidad a partir de un sistema electoral en el que las personas sustituyan a los lotes. Si dañina es la vigente corrupción económica -todo por la pasta- más repugnante resulta la ideológica, la que se sustenta en el odio a España sobre imaginativos supuestos separatistas.
M. Martin Ferrand, La España Fétida.
¡Incluso en El País!
La transformación de la democracia parlamentaria en partidocracia, es decir, en partidos-máquina autorreferenciales y cada vez más parecidos entre sí, ha ido haciendo progresivamente vana la relación de representación entre diputados y ciudadanos. La política se está convirtiendo cada día más en una actividad privada, como cualquier otra actividad empresarial. Pero si la política, es decir, la esfera pública, se vuelve privada, lo hace en un doble sentido: porque los propios intereses (de gremio, de casta) de la clase política hacen prescindir definitivamente a ésta de los intereses y valores de los ciudadanos a los que debería representar, y porque el ciudadano se ve definitivamente privado de su cuota de soberanía, incluso en su forma delegada.
Paolo Flores de Arcais, La traición de la Socialdemocracia.
Una mezcla explosiva, sí, la de la crisis y la corrupción. Una conjunción perversa en la cual puede estar el germen del populismo… o de la abstención masiva… Y ante este deterioro, ¿qué van a hacer los grandes partidos? Lo diré en pocas palabras: mucho tendrá que apretarles el zapato para que se decidan a renunciar al mangoneo, fuente de toda corrupción. Lo más probable es que no hagan nada práctico. Y no lo harán porque los partidos españoles tienen una bien acreditada fama de no querer autorreformarse, y tampoco están dispuestos a descolonizar lo que han colonizado… Unos partidos que no quieren ni oír hablar del artículo 6 de la Constitución, que les obliga a ser democráticos en su estructura y funcionamiento.
Joaquin Leguina, Mangoneo y Corrupción.
Sin embargo El Mundo, que durante unos años mantuvo una apariencia de indepencia ante el poder y que se granjeó la fama e influencia de que disfruta sobre la base de su crítica feroz a las consecuencias visibles del felipismo. Una vez alcanzado el co-liderazgo ideológico y cultural (consecuentemente el económico y un cierto poder real) ha ido reculando y contemporizando en función de unos intereses cada vez mayores hasta convertirse en el principal sostén de la monarquía y la oligocracia de partidos. Como ejemplo la serie de artículos Los Vicios de La Democracia Española que, lejos de ser una denuncia de los mismos, termina siendo un compendio de lugares comunes y una leve reprimenda admonitoria: “así, no hijo mío, así no”. PedroJ. cada vez se parece más a la Faye Dunaway de Network.
Parece, aún así, que el trabajo de denuncia que muy pocos se atrevían a hacer cuando todo eran parabienes a nuestra transición ha encontrado en la red en los últimos años la fuerza necesaria para colarse en los medios. Seguimos quemando etapas.
Las dificultades políticas, que podrían acarrear graves problemas sociales en Cataluña y, sobre todo en el País Vasco (¡seamos claros, no pasa nada si España se rompe!), derivadas de la necesaria reforma constitucional no deben desanimarnos. Si algo ha caracterizado a las sociedades que lucharon y consiguieron una democracia real, fue la determinación en sus objetivos por la superioridad moral de sus argumentos. En palabras de Jefferson:
We are not to expect to be translated from despotism to liberty in a feather bed
(No podemos esperar ser trasladados del despotismo a la libertad en un lecho de plumas)
Suena, All along the Watchtower, de Dave Mathews Band.


Amigo, en primer lugar, debo insistir:estás equivocado con el tal Sala Martín. Que no te cieguen sus “títulos”.Lo último que ha dicho es que “los españoles son unos cazurros”.En fin, aquí en Cataluña lo conocemos bien.No es más que un Pavo real pretencioso.En LD o El Mundo, escriben algunas de las mejores firmas de nuestro país. Y, decir lo que dice, Pepe García Domínguez, viviendo en l’ Eixample te aseguro que no es fácil. Evidentemente, no esperes que los quiera la progresía mediática y menos los nacionalistas.Respecto a El Mundo, ¿en qué otro medio le están dando cancha a Rosa Díez?, ¿porqué crees que escriben ahí Arcadi Espada o Girauta?. Vamos que ni es oro todo lo que reluce en los blogs amateurs, ni los oficiales están tan mal. Un abrazo.
Gerard
Noviembre 12th, 2009
Gerard,
En El Mundo escriben las mejores plumas del país, no me cabe duda, pero PedroJ por fin ha visto que está tocando pelo, y tiene al alcance de la mano el cadáver de Prisa. Su sueño largamente anhelado, lo que le está haciendo perder la perspectiva y tener sueños de grandeza.
Y por supuesto que no es oro todo lo que reluce, ni mucho menos están tan mal los oficiales, siguen siendo los únicos creadores de noticias entre otras cosas, pero al César lo que es del César. Y un cambio constitucional es necesario en España.
Otro.
PS: Sigo creyendo que Sala i Martí tienes más bueno que malo, sobre todo en su postura en relación con África.
Armando Morcillo
Noviembre 12th, 2009
De acuerdo con lo del cambio constitucional, pero con Sala Martín no trago. Por cierto, gran artículo como todos los suyos. Saludos.
Gerard
Noviembre 12th, 2009
Gerard,
Fair enough…
Armando Morcillo
Noviembre 13th, 2009
Ahhhh así que el Mundo escribe ahora editoriales favoreciendo la oligocracia de partidos. Así que Pj quiere ser el nuevo Polanco. Ahhhhh aires de grandeza si tien PJ aunque ello no quita mi admiración e incluso veneración por el. Tanto que me gusta el Mundo y tan poco que lo leo ultimamente. Interesante, muy interesante. No lo había pillado. Por cierto sus articulos a parte de estar esplendidament escritos son un compendio de links magníficos….saludus crack! Estoy con Gerard en lo de Sala Martin: se lo ha encumbrado demasiado en cataluña y el tio se lo cree demasiado. El tal Garcia Dominguez me parece MÁS QUENUN VALIENTE un tio malo, malo. Un capullo para ser claros
noctas
Noviembre 20th, 2009
noctas,
Hombre, ahora que no nos oye nadie, yo tampoco he ocultado nunca mis simpatias por Pedro J. pero… la pela es la pela!
Y ahora tiene mucho que perder.
!Saludos!
PS:
Y no me diga la música que pongo!
Armando Morcillo
Noviembre 20th, 2009